¿Dónde estoy?

Dónde estoy, dónde estoy. ¿Dónde debo estar y no estoy? ¿Dónde recuerdo haber estado y nunca he estado? ¿Dónde debo estar? ¿Cómo estar? ¿Cómo llegar al sitio donde nunca estaré y debo estar para estar?

Reinaldo Arenas, Otra vez el mar.

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La soledad de la mujer

Siempre he considerado injusto que la mujer no haya estado nunca sola en el mundo. Adán tuvo su tiempo, largo o breve, en que pudo vagar por una tierra fresca y apacible, entre los animales, dueño de su absoluta alma, y la mayoría de los hombres nacen con un recuerdo de este período. Pero la pobre Eva lo descubrió ya allí, con todo el derecho sobre ella, en el instante en que abrió los ojos al mundo. Ésa es una queja que la mujer ha tenido siempre contra su Creador: siente que tiene derecho a una etapa en el Paraíso para ella sola.

Isak Dinesen