La nueva Penélope

No  recuerdo y no sé si existe alguna historia en la mitología antigua que nos narre el viaje de una mujer.  Ulises es el viajero por antonomasia, Penélope la mujer que espera fielmente a su amo y señor. Ulises aprende, crece, disfruta. Penélope sufre por la ausencia del ser amado,  envejece ante la inercia de una vida sedentaria, es acosada por enemigos -quienes más que el disfrute de su persona, de su inteligencia, de su  belleza, del amor, de la vida, una pareja, únicamente quieren el objeto que ella representa y el poder que implica ser el nuevo rey de Ítaca-

La nueva Penélope ya no es la misma que conoció el viejo Ulises.

Casi dos mil años después: Penélope ya no espera en casa cociendo naderías y soñando con quimeras. Ella viaja a través de mares turbulentos, pero también de calma. Para ella hay mil Ulises que esperan y hay mil Itacas por descubrir. Penélope navega por la vida, satisfecha, embriagada  por la ilusión de crearse a si misma, , de sufrir las tribulaciones de la libertad, pero también la ventaja que le permite decidir y hacerse ella  misma, escoger, equivocarse, acertar. Penélope no es más una chica sumisa. No teje ni desteje túnicas, solo teje su camino. Quiere una libertad responsable, comprometida, que actúa y genera cambio, que habla y pronuncia la palabra que une, consensua, disiente y crea.

Esta nueva Penélope ya no pertenece al espacio privado de lo privativo, sino al espacio público  de la amistad y de la pluralidad.

Penélope viaja hacia lo desconocido, y a diferencia de Ulises, no habrá retorno a lo mismo, sino ala exterioridad de la alteridad.

Lo que detesto de México

1. Sus politicos (corruptos, mediocres, arribistas, estultos, nacos, mafiosos,…)

2.  Su Gobierno (corrupto, mediocre, incompetente, sanguinario, estulto, naco, mafioso,…)

3.  Los Delincuentes (nacos, sanguinarios…)

4. La indiferencia de los mexicanos: individuos que no llegan a ser ciudadanos y que  se escudan en frases mediocres como: “aquí nos tocó vivir”, “ni modo”, “qué se le va  a hacer”.

5. Nuevamente la indiferencia del mexicano que ante la ausencia de civismo y de la idea de bien público, sòlo quieren seguridad para él y los suyos,  pero no le importa cómo chingados (sea a balazos, con ejército, con medidas legales más coercitivas como pena de muerte).

6. La idolotría al automóvil

7. El racismo y la discriminación, resultado del reflejo de los mexicanos ante el espejo.